Supongo que las cosas siempre ocurren cuando menos te lo esperas, estás un día tan tranquila en casa cuando de repente zas! todo se pone en movimiento.
Al principio te sientes perdida con pocas cosas a las que aferrarte, pero poco a poco todo va cogiendo forma. Y de nuevo te sientes segura de ti misma, de poder sacarlo todo hacia delante, dejando atrás los miedos…