No nos percatamos de las cosas hasta que las perdemos, estoy sin gusto, sin olfato, aunque creo que aun conservo un poco de tacto.
Ayer estuve al lado del mar, no sentí el olor a salitre, que suele impregnarte normalmente, tan sólo oí la cadencia de las olas…
ais pos estas com jo… i me portes uns dies de ventaja!! aiiii quin fart d’anar amunt i avall en los coleguis -els mocs- i pobre de mi si m’oblido dels mocadorets…
tinc el nas q me caurà a trossos…
ais
misericòrdia!